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Urologia Merida
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¿Qué es la urología femenina?

La urología es la rama de la medicina que se encarga de estudiar todo lo relacionado con el aparato urinario y genital (específicamente del hombre), desde anatomía, fisiología, fisiopatología, patogenia de las enfermedades que lo afectan y el tratamiento (médico o quirúrgico) que puede llevarse a cabo.

Hasta hace algunos años, se pensaba que la urología era exclusivamente para los pacientes masculinos, debido a varios tabúes impuestos por la sociedad, sin embargo, esta es una idea totalmente equivocada, debido a que la urología comprende tanto los padecimientos relacionados con el aparato urinario masculino como los padecimientos relacionados con el aparato urinario femenino, así como los padecimientos que afectan al aparato genital masculino.

Por lo tanto, los urólogos son los médicos especialistas encargados de diagnosticar y establecer tratamientos para los padecimientos del tracto urinario, tanto en hombres como en mujeres, el cual, a grandes rasgos, está conformado por los riñones, la vejiga y la uretra.

Ciertamente existen enfermedades relacionadas con el tracto urinario que son propias de los hombres, debido a las diferencias anatómicas entre hombres y mujeres, ejemplo de estas enfermedades son la hipertrofia o hiperplasia prostática benigna (común en hombres de edad avanzada), la prostatitis, la epididimitis, entre otras. También existe una gran cantidad de padecimientos que afectan a las mujeres (en mayor frecuencia que a los hombres) y que requieren un tratamiento especializado por un médico urólogo.

Por lo que podemos afirmar que la urología femenina es una realidad y abarca un amplio número de padecimientos que requieren ser tratados por un médico especialista en urología.

¿Cuáles son los padecimientos urológicos más comunes en las mujeres?

Uno de los padecimientos más frecuentes que se encuentra en una consulta de urología femenina es la incontinencia urinaria o pérdida involuntaria de orina, la cual suele ocurrir con mayor frecuencia en las mujeres que se encuentran cursando la menopausia.

Actualmente se estima que un 20 - 30 % de las mujeres jóvenes se ven afectadas por la incontinencia urinaria, 30 - 40 % de las mujeres de mediana edad también son afectadas por este padecimiento e incluso del 40 - 50 % de las mujeres que se encuentra en la tercera edad sufren de incontinencia urinaria.

La incontinencia urinaria altera múltiples áreas de la vida de las pacientes (laboral, sexual, social), lo que ocasiona una disminución en la calidad de vida de las mujeres, por lo que amerita que un médico especialista en urología sea quien atienda este padecimiento.

La incontinencia urinaria puede suceder al toser, reír, estornudar o trotar. En ocasiones se puede tener una necesidad repentina e intensa de ir al baño difícil (o imposible) de posponer. Los problemas de control de la vejiga son muy comunes, especialmente entre las mujeres. Por lo general, no causan grandes problemas de salud, pero pueden afectar seriamente la calidad de vida de las pacientes.

La incontinencia urinaria puede ser un problema a corto plazo causado por una infección del tracto urinario, un medicamento o estreñimiento. Este síntoma mejora cuando se le da tratamiento al problema que lo está causando.

Principalmente hay dos tipos de incontinencia urinaria. La incontinencia urinaria de esfuerzo y la incontinencia urinaria de urgencia, existen otros dos tipos menos frecuentes como la incontinencia urinaria funcional y la incontinencia urinaria mixta. Siendo las mujeres más susceptibles a padecer incontinencia urinaria por diferentes motivos tanto anatómicos como fisiológicos, en las mujeres de edad avanzada pueden presentarse ambos tipos de incontinencia urinaria.

Cuando una mujer acude a consultar con un médico urólogo por presentar síntomas que hacen sospechar incontinencia urinaria, no solamente se realiza o corrobora el diagnóstico, sino que también es necesario realizar varios exámenes, como el estudio urodinámico (para determinar si la vejiga y el esfínter funcionan de manera adecuada o no) y la cistoscopia (consiste en ver el interior de la vejiga), para determinar qué es lo que ocasiona la incontinencia urinaria, para posteriormente poder clasificarla correctamente y aplicar un tratamiento adecuado.

Las infecciones en las vías urinarias son un padecimiento que afecta tanto a hombres como a mujeres, presentándose con mayor frecuencia en las mujeres por diversos motivos, siendo el más significativo la disposición anatómica del aparato urinario en las mujeres y las diferencias anatómicas que existen en el tamaño de la uretra femenina en comparación de la uretra masculina.

Los casos de infecciones en las vías urinarias son mucho mayores en las mujeres que en los hombres, sobre todo en aquellas que se encuentran en la adolescencia y en la edad fértil (las mujeres adultas tienen hasta 30 veces más probabilidades que los hombres de desarrollar una infección en las vías urinarias).

El grupo más grande de pacientes que padece infecciones en las vías urinarias, es el de las mujeres adultas. La incidencia de infecciones en las vías urinarias tiende incrementarse conforme va aumentando la edad.

Las tasas de infecciones en las vías urinarias son altas en las mujeres posmenopáusicas, debido al prolapso vesical o uterino que ocasiona que no haya un vaciamiento completo de la vejiga. Otros factores son la pérdida de estrógeno con los cambios concomitantes de la microbiota vaginal (notablemente pérdida de lactobacilos), lo que permite la colonización periuretral de bacterias aerobias gramnegativas, como E. coli; y una mayor probabilidad médica concomitante, como la diabetes mellitus.

Cuando una mujer acude a consultar con un médico urólogo por presentar síntomas que hacen sospechar una infección en las vías urinarias (disuria, tenesmo, pujo, polaquiuria, nicturia, entre otros), es necesario investigar acerca de los antecedentes de la paciente, algunos de los cuales pueden ser:

  • Antecedentes familiares de infecciones en las vías urinarias.
  • Antecedentes de infecciones en las vías urinarias anteriores.
  • Antecedentes sexuales (número de parejas sexuales, uso de anticonceptivos de barrera).
  • Antecedentes quirúrgicos que se hayan llevado a cabo en la región genital.
  • Antecedentes de colocación de sondas urinarias.

Una vez que el médico urólogo ha determinado y diagnosticado una infección en las vías urinarias, utilizando una entrevista médica, exploración física y diversos estudios (examen general de orina, urocultivo, ultrasonido de renal y de vías urinarias, entre otros), puede indicar el mejor tratamiento a seguir para cada paciente.

Si bien, tanto la incontinencia urinaria como las infecciones en las vías urinarias son de los padecimientos urológicos más frecuentes en las mujeres, no significa que sean las únicos.

Los médicos urólogos son los especialistas que están entrenados y ampliamente capacitados para hacer el diagnóstico y ofrecer el tratamiento más adecuado de muchas otras enfermedades que afectan el aparato urinario de la mujer. Algunas de las cuales son:

  • Cálculos (piedras) en riñones, uréteres o vejiga.
  • Vejiga hiperactiva (es uno de los síntomas más frecuentes en la incontinencia urinaria, sin embargo, puede presentarse de manera exclusiva debido a otras causas).
  • Cistitis (infección en las vías urinarias que se ocasiona en la vejiga, debido a que es colonizada por bacterias, con mayor frecuencia por E. coli, siendo las mujeres más susceptibles a sufrir de este padecimiento debido a las diferencias anatómicas en cuestión de longitud de la uretra).
  • Hematuria (es la presencia de sangre en la orina y más allá de ser un padecimiento como tal, es un signo el cual en muchas ocasiones se relaciona con una infección en las vías urinarias bajas o la presencia de cálculos alguna parte del aparato urinario).

Tanto en los hombres como en las mujeres, la urología tiene un papel importante, de manera especial en las mujeres mayores de 40 años y que ya han entrado a la menopausia, debido a que tiene mayor susceptibilidad de padecer enfermedades relacionadas con el aparato urinario, es debido a esto que se recomienda realizarse una revisión urológica al menos una vez al año.

En Urología Mérida contamos con médicos urólogos especializados en el diagnóstico y tratamiento de los diversos padecimientos urológicos tanto en hombres como en mujeres, por lo que si tu o alguno de tus familiares sospecha que tiene algún problema urológico, no duden en poner en contacto con nosotros.

Urología femenina
5/30/2018