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Urologia Merida
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¿Qué es la urología?

Introducción

La urología es la rama de la medicina que se encarga de estudiar todo lo relacionado con el aparato urinario y genital (específicamente del hombre), desde anatomía, fisiología, fisiopatología, patogenia de las enfermedades que lo afectan y el tratamiento (médico o quirúrgico) que puede llevarse a cabo.

La región anatómica en donde se desempeña la urología es en las vías urinarias, así como en el aparato genital masculino, por lo que las enfermedades que trata la urología se relacionan con los siguientes órganos y estructuras:

  • Glándula suprarrenal.
  • Riñón (aspectos morfológicos y obstructivos).
  • Retroperitoneo y región lumbar.
  • Uréteres.
  • Vejiga.
  • Próstata.
  • Vía seminal.
  • Uretra.
  • Estructuras del suelo pélvico.
  • Pene, escroto, testículos y epidídimo.

El manejo de las enfermedades que trata la urología puede ser médico (utilizando diferentes tipos de medicamentos), y quirúrgico (operaciones por vía abierta, laparoscópicas, endoscópicas y métodos radiológicos).

La urología es la rama de la medicina que se ocupa del diagnóstico y tratamiento de las enfermedades morfológicas de los riñones y de las del aparato urinario y retroperitoneo que afectan tanto a hombres como a mujeres, así como las enfermedades del aparato genital masculino.

Existen muchas enfermedades que se presentan en las vías urinarias y en el aparato genital del hombre, sin embargo, las enfermedades más frecuentes que trata la urología son los tumores (benignos y cancerosos) y los traumatismos de cada uno de los órganos señalados anteriormente, así como infecciones en las vías urinarias, litiasis (formación de piedras en algún nivel de las vías urinarias), estenosis (disminución de la “luz” o estrecheces de los conductos urinarios), malformaciones renales y de las vías urinarias (ausencia de riñón, ectopia renal, poliquistosis, síndrome de la unión pieloureteral, criptorquidia, entre otras), incontinencia urinaria y otras alteraciones durante la micción, enfermedades de la próstata (cáncer prostático, hipertrofia o hiperplasia prostática benigna, prostatitis), disfunción eréctil (impotencia), infertilidad, así como otros problemas genitales masculinos (incurvación del pene, hidrocele y varicocele) y algunos problemas del piso de la pelvis en las mujeres (cistocele).

¿Qué enfermedades trata la urología?

Entrando con un poco más de detalle en algunas de las enfermedades que trata la urología, tenemos las siguientes:

  • Infecciones en las vías urinarias: Pueden clasificarse de diversas maneras, atendiendo a si existen síntomas o no, podemos hablar de bacteriuria asintomática, que se define como la presencia de bacterias en la orina sin presencia de sintomatología (disuria, polaquiuria, fiebre, tenesmo,entre otras), infección de las vías urinarias sintomática, la cual como su nombre lo indica, tiene presencia de síntomas desde disuria (dolor o ardor al momento de orinar), polaquiuria, tenesmo urinario, poliuria, disuria e incluso fiebre. Atendiendo a la localización anatómica de la infección, se pueden dividir en infecciones de las vías urinarias altas (pielonefritis aguda o crónica, así como sus variantes) e infecciones de las vías urinarias bajas (cistitis aguda, prostatitis bacteriana aguda o crónica, uretritis, entre otras).
  • Incontinencia urinaria: La incontinencia urinaria es el escape accidental de orina. Puede suceder al toser, reír, estornudar o trotar. En ocasiones se puede tener una necesidad repentina e intensa de ir al baño difícil de posponer. Los problemas de control de la vejiga son muy comunes, especialmente entre las mujeres. Por lo general, no causan grandes problemas de salud, pero pueden afectar seriamente la calidad de vida de los pacientes. Puede ser un problema a corto plazo causado por una infección del tracto urinario, un medicamento o estreñimiento. Este síntoma mejora cuando se le da tratamiento al problema que lo está causando. Existen varios tipos de incontinencia urinaria, siendo los más frecuentes la incontinencia urinaria de esfuerzo y la incontinencia urinaria de urgencia, existen otros dos tipos menos frecuentes como la incontinencia urinaria funcional y la incontinencia urinaria mixta. Siendo las mujeres más susceptibles a padecer incontinencia urinaria por diferentes motivos tanto anatómicos como fisiológicos, en las mujeres de edad avanzada pueden presentarse ambos tipos de incontinencia urinaria.
  • Infertilidad masculina: La infertilidad se define como el fracaso para lograr la concepción humana (sin importar la causa) después de un año de haber estado manteniendo relaciones sexuales sin algún método anticonceptivo y aproximadamente afecta entre el 10 y 15 % de las parejas en etapa reproductiva. Las causas de la infertilidad masculina pueden ser obstructivas o no obstructivas. Los hombres que padecen infertilidad masculina pueden presentar deficiencias en la formación, concentración o transporte de los espermatozoides.
  • Disfunción eréctil: La disfunción eréctil es la incapacidad del hombre para tener o mantener una erección durante el tiempo necesario para poder tener relaciones sexuales de manera satisfactoria, la disfunción eréctil también es conocida como impotencia. La disfunción eréctil ocasional no es tan rara como muchos piensan, muchos hombres la pueden experimentar cuando atraviesan momentos de estrés o preocupación, sin embargo, si la disfunción eréctil se presenta de manera continua, puede ser un síntoma resultado de alguna enfermedad que se esté produciendo en el cuerpo. La disfunción eréctil afecta al 50 % de los hombres mayores de 40 años, perjudicando de manera importante la calidad de vida, es un problema común en pacientes de estas edades y puede tener muchas causas.
  • Hipertrofia prostática: Cuando un paciente cursa con hipertrofia prostática, la próstata se encuentra aumentada de tamaño, por lo tanto provoca una obstrucción de las vías urinarias, impidiendo en la mayoría de los casos que la orina puede ser expulsada de la vejiga, lo que puede llegar a ocasionar diferentes tipos de problemas, tales como infecciones recurrentes del tracto urinario, hematuria macroscópica (orina con sangre), cálculos o piedras en la vejiga e incluso puede llegar a ocasionar insuficiencia renal.

Perfil de un urólogo

Dentro del perfil de ingreso del médico aspirante a la especialidad médica de urología, destacan los siguientes puntos:

  • El alumno que desee ingresar a la especialidad médica de urología deberá haber concluido la licenciatura de médico general en alguna de las instituciones educativas debidamente certificadas, así como haber cursado al menos un año de la especialidad de cirugía general.
  • Ser capaz de realizar un manejo clínico integral que permita preservar o restaurar la salud del paciente.
  • Aplicar el conocimiento teórico, científico, epidemiológico y clínico con la finalidad de poder tomar decisiones médicas y criterios éticos en la solución de casos clínicos.
  • Dominar el idioma inglés, para ser capaz de llevar a cabo lectura y comprensión de textos médicos en inglés.

Dentro de las actitudes necesarias para el médico aspirante a la especialidad médica de urología, se encuentran los siguientes puntos:

  • Calidez y disponibilidad de atención al paciente y a su familia.
  • Capacidad para adaptarse a la disciplina hospitalaria, poseer una actitud positiva frente a las exigencias del estudio y una estructura mental sana.
  • Identificarse con los objetivos propios de la misión de la institución a la que pertenezca, y la disposición para incorporarse al equipo de salud quirúrgico.
  • Tener disciplina, orden y puntualidad.
  • Poseer valores de honestidad y de respeto para con los demás.
  • Poseer el hábito de estudio y participación en actividades de educación continua.
  • Responsabilidad y liderazgo en el equipo de salud.
  • Poseer actitud de superación académica y de autoaprendizaje.
  • Promover el estilo de vida saludable para prevenir enfermedades y gozar de una mejor calidad de vida.

Durante la formación del médico especialista en urología, tenemos que el objetivo del plan de estudio para la formación de especialistas en urología, es que los urólogos brinden atención quirúrgica y médica de manera integral a pacientes con patologías (enfermedades) agudas o crónicas que afectan el aparato urogenital del varón y al aparato urinario de la mujer, aplicando medidas profilácticas, diagnósticas y terapéuticas, así como las medidas de rehabilitación necesarias, coordinando con otros especialistas del equipo de salud y de otras áreas de atención relacionadas; poniendo en práctica los valores éticos en la atención de problemas profesionales y de investigación.

Dentro de los objetivos específicos se encuentran los siguientes:

  • Realizar un manejo médico quirúrgico integral a pacientes con diversas afecciones del aparato urogenital en el caso de los hombres y del aparato urinario en el caso de las mujeres, aplicando las diferentes medidas preventivas, diagnósticas, terapéuticas y de rehabilitación pertinentes.
  • Ser capaz de tomar decisiones médicas con un adecuado sustento científico, ético y humanístico, con la finalidad de poder abordar problemas profesionales y de investigación, concernientes al dominio de la especialidad.
  • Aplicar la metodología científica, clínica y didáctica en forma coordinada con el equipo de salud en la solución de casos clínicos propios de la especialidad.
  • Interactuar de manera efectiva con el paciente y la comunidad, así como realizar promoción y educación para la salud.

El adiestramiento total de un médico urólogo, desde que inicia la carrera de medicina hasta que finaliza la especialidad médica en urología consta de la siguiente preparación:

  • Haber finalizado la carrera de medicina general en una institución educativa debidamente certificada (pudiendo ser desde 4 a 5 años en algunos casos).
  • Haber cursado 1 año como médico interno de pregrado.
  • Haber cursado 1 año de servicio social como médico pasante de servicio social.
  • Haber cursado al menos 1 año de la especialidad de cirugía general (tiempo completo).
  • Haber cursado los 4 años de la especialidad en urología (tiempo completo).

Dentro del perfil de egreso del médico especialista en urología, destacan los siguientes puntos:

  • El egresado será competente para solucionar de manera integral los problemas médicos y quirúrgicos, agudos y crónicos del aparato urogenital del varón y del aparato urinario de la mujer, con un conocimiento preciso de las ciencias básicas, la historia natural de la enfermedad, así como los factores biológicos, sociales y psicológicos que afectan al individuo, la familia y la población.
  • El egresado será competente para aplicar los enfoques metodológicos de la investigación y de las humanidades para la toma de decisiones médicas con un buen sustento, así como con un comportamiento ético.
  • El egresado será competente para aplicar la metodología didáctica para mejorar la interacción con el paciente y la sociedad, así como participar en grupos de promoción y educación para la salud.
  • El egresado será competente para realizar la práctica de la especialidad médica con un comportamiento médico, asumiendo una postura apropiada ante los dilemas del ejercicio de la medicina, aplicar los principios bioéticos y legales vigentes, en la atención de la salud, educación y la investigación clínica, así como en la relación entre el médico y el paciente.
  • El egresado será competente para incorporarse al trabajo interdisciplinario del equipo de salud.

La especialidad médica en urología exige una disciplina y un entrenamiento riguroso, de manera que el médico urólogo egresado esté ampliamente capacitado para atender las diferentes patologías que puedan presentarse dentro de su área de especialidad.

La urología es una rama de la medicina que abarca muchas patologías y por lo tanto abarca un gran número de pacientes, pudiendo ser dirigida a los hombres, las mujeres (urología femenina) y a los niños (urología pediátrica).

Con un enfoque más específico tenemos la urología oncológica, la endourología y la andrología.

Urología femenina

La urología es la rama de la medicina que se encarga de estudiar todo lo relacionado con el aparato urinario y genital (específicamente del hombre), desde anatomía, fisiología, fisiopatología, patogenia de las enfermedades que lo afectan y el tratamiento (médico o quirúrgico) que puede llevarse a cabo.

Hasta hace algunos años, se pensaba que la urología era exclusivamente para los pacientes masculinos, debido a varios tabúes impuestos por la sociedad, sin embargo, esta es una idea totalmente equivocada, debido a que la urología comprende tanto los padecimientos relacionados con el aparato urinario masculino como los padecimientos relacionados con el aparato urinario femenino, así como los padecimientos que afectan al aparato genital masculino.

Por lo tanto, los urólogos son los médicos especialistas encargados de diagnosticar y establecer tratamientos para los padecimientos del tracto urinario, tanto en hombres como en mujeres, el cual, a grandes rasgos, está conformado por los riñones, la vejiga y la uretra.

Ciertamente existen enfermedades relacionadas con el tracto urinario que son propias de los hombres, debido a las diferencias anatómicas entre hombres y mujeres, ejemplo de estas enfermedades son la hipertrofia o hiperplasia prostática benigna (común en hombres de edad avanzada), la prostatitis, la epididimitis, entre otras. También existe una gran cantidad de padecimientos que afectan a las mujeres (en mayor frecuencia que a los hombres) y que requieren un tratamiento especializado por un médico urólogo.

Por lo que podemos afirmar que la urología femenina es una realidad y abarca un amplio número de padecimientos que requieren ser tratados por un médico especialista en urología.

¿Cuáles son los padecimientos urológicos más comunes en las mujeres?

Uno de los padecimientos más frecuentes que se encuentra en una consulta de urología femenina es la incontinencia urinaria o pérdida involuntaria de orina, la cual suele ocurrir con mayor frecuencia en las mujeres que se encuentran cursando la menopausia.

Actualmente se estima que un 20 - 30 % de las mujeres jóvenes se ven afectadas por la incontinencia urinaria, 30 - 40 % de las mujeres de mediana edad también son afectadas por este padecimiento e incluso del 40 - 50 % de las mujeres que se encuentra en la tercera edad sufren de incontinencia urinaria.

Los médicos urólogos son los especialistas que están entrenados y ampliamente capacitados para hacer el diagnóstico y ofrecer el tratamiento más adecuado de muchas otras enfermedades que afectan el aparato urinario de la mujer. Algunas de las cuales son:

  • Cálculos (piedras) en riñones, uréteres o vejiga.
  • Vejiga hiperactiva (es uno de los síntomas más frecuentes en la incontinencia urinaria, sin embargo, puede presentarse de manera exclusiva debido a otras causas).
  • Cistitis (infección en las vías urinarias que se ocasiona en la vejiga, debido a que es colonizada por bacterias, con mayor frecuencia por E. coli, siendo las mujeres más susceptibles a sufrir de este padecimiento debido a las diferencias anatómicas en cuestión de longitud de la uretra).
  • Hematuria (es la presencia de sangre en la orina y más allá de ser un padecimiento como tal, es un signo el cual en muchas ocasiones se relaciona con una infección en las vías urinarias bajas o la presencia de cálculos alguna parte del aparato urinario).

Tanto en los hombres como en las mujeres, la urología tiene un papel importante, de manera especial en las mujeres mayores de 40 años y que ya han entrado a la menopausia, debido a que tiene mayor susceptibilidad de padecer enfermedades relacionadas con el aparato urinario, es debido a esto que se recomienda realizarse una revisión urológica al menos una vez al año.

Urología pediátrica

La rama de la urología que se encarga de atender los padecimientos que se presentan en los infantes, es la urología pediátrica, por lo tanto, tenemos que la urología pediátrica es la parte de la urología que abarca el reconocimiento de las enfermedades, la prevención, el tratamiento y la rehabilitación de las enfermedades congénitas (de nacimiento) y adquiridas, malformaciones y problemas del funcionamiento, así como la promoción de la salud del aparato genital y urinario en los niños y adolescentes.

La urología pediátrica abarca todo el conocimiento relacionado a la cirugía pediátrica y a la urología, aunque siempre adaptados a la edad del paciente (niños o adolescentes). Los servicios que la urología pediátrica ofrece giran básicamente alrededor de las enfermedades congénitas y adquiridas, malformaciones y problemas del funcionamiento del sistema genital y urinario.

¿Qué tipo de adiestramiento tienen los urólogos pediatras?

Los urólogos pediatras son médicos que han realizado:

  • Haber finalizado la carrera de medicina general en una institución educativa debidamente certificada (pudiendo ser desde 4 a 5 años en algunos casos).
  • Haber cursado 1 año como médico interno de pregrado.
  • Haber cursado 1 año de servicio social como médico pasante de servicio social.
  • Haber cursado al menos 1 año de la especialidad de cirugía general (tiempo completo).
  • Haber cursado al menos 3 años de la especialidad de cirugía pediátrica (tiempo completo.
  • Haber cursado al menos 3 años de la especialidad urología (tiempo completo).

Por lo menos, es necesario estudiar alrededor de 15 años para completar la formación de un médico urólogo pediatra.

Los urólogos pediatras están entrenados para enfocar su atención en las necesidades especiales de los niños y sus padres, incluso aquellas que podrían ser delicadas o vergonzosas relacionadas con los genitales y problemas de evacuación. Los urólogos pediatras saben cómo examinar y tratar a los niños de forma que éstos puedan sentirse cómodos y en confianza, para que así pueda haber una ambiente de cooperación.

Los urólogos pediatras generalmente cuentan con equipo especialmente diseñado para los niños, incluso los consultorios se encuentran acondicionados para crear un ambiente cómodo y de confianza para los niños y sus padres, con la finalidad de poder ofrecer un mejor servicio.

¿Con qué otras especialidades médicas se relaciona la urología pediátrica?

La urología pediátrica se encuentra en estrecha relación con muchas especialidades médicas, tales como la pediatría y la neonatología, para el tratamiento prenatal, de recién nacidos y lactantes; con la nefrología pediátrica, debido a la severa repercusión renal de las determinadas anomalías del tracto urinario; con la cirugía pediátrica, con la que colabora en la cirugía reconstructiva de las malformaciones congénitas y con la urología, para la transición de los pacientes urológicos a la vida adulta.

¿Cuáles son los problemas urológicos más frecuentes en los pacientes pediátricos?

Así como existen enfermedades urológicas frecuentes en la población adulta, también las hay en la población de infantes y adolescentes.

La infección en las vías urinarias es un problema frecuente en la población pediátrica. La organización Mundial de la Salud (OMS) ha estimado que las infecciones en las vías urinarias se diagnostican en 1 % de los niños y 3 a 8 % de las niñas. La mayor parte de las infecciones ocurre durante los primeros años.

La tasa de recurrencia de las infecciones en las vías urinarias en la población pediátrica es de 12 a 30 %, con mayor probabilidad en los pacientes menores de seis meses.

La infección en las vías urinarias no complicada en pacientes pediátricos (menores de 18 años) se refiere a la presencia de signos y síntomas (disuria, tenesmo urinario, polaquiuria, entre otros) sugestivos de infección urinaria, con la identificación microbiológica a través de un cultivo de orina, sin que exista evidencia anterior de anormalidades anatómicas o fisiológicas subyacentes del tracto urinario, que es causada por patógenos que en general son sensibles a la mayoría de los antibióticos.

Entre 8 y 40 % de los niños menores de 6 años con infecciones en las vías urinarias tienen reflujo vesicoureteral, otras anormalidades comunes incluyen hidronefrosis, uropatía obstructiva y doble sistema colector.

De un 10 a 65 % de los pacientes menores de dos años presentan cicatrices renales. Estas últimas se asocian con el desarrollo de hipertensión y enfermedad renal terminal. Se ha encontrado que entre el 10 y 25 % de los pacientes que padecen insuficiencia renal crónica, tienen como causa pielonefritis crónica.

Otro de los problemas o padecimientos urológicos frecuentes en los pacientes pediátricos (varones) es la criptorquidia, que es la anormalidad más común del desarrollo masculino sexual. Se define como una anomalía en posición en uno de los dos testículos, encontrándose espontáneamente y permanentemente fuera del escroto. El testículo no descendido tiene cambios histológicos en el epitelio germinal que aumentan dependiendo de su localización (de manera mayor cuando tiene localización intra-abdominal) y de la edad a la que se realice el tratamiento, pudiendo favorecer la infertilidad y el cáncer testicular.

Según las estadísticas mundiales, la criptorquidia se presenta entre el 0.7 al 2 % de los niños menores de 1 año de edad, este porcentaje varía acorde a la edad del paciente, ya que se ha observado que en el paciente recién nacido de término este padecimiento se presenta entre el 3 al 4 %, llegando a diagnosticarse hasta en un 30 % de los pacientes recién nacidos prematuros.

Urología oncológica

La urología oncológica es la rama de la urología que se encarga del estudio y diagnóstico de los tumores en el aparato urinario. Con mayor frecuencia se ocupa de los pacientes que padecen cáncer de próstata, riñón, testículos y cáncer de vejiga.

¿Cuáles son los problemas oncológicos más frecuentes en la urología?

El cáncer de próstata es el tipo de cáncer más común (en los hombres), después del cáncer de piel. Actualmente la mayoría de los casos de pacientes con cáncer de próstata son detectados mediante exámenes de detección en hombres asintomáticos.

Dentro de los síntomas de cáncer de próstata, podemos encontrar los siguientes:

  • Disuria (dolor o ardor al momento de orinar).
  • Dolor en la región lumbar de la espalda.
  • Hematuria (orina con presencia de sangre).

A pesar de que estos síntomas pueden ser ocasionados por el cáncer de próstata, también es posible que sean ocasionados por diversas enfermedades distintas al cáncer de próstata (hipertrofia o hiperplasia prostática benigna). La exploración física y la entrevista médica por sí solos no pueden diferenciar con certeza la hiperplasia prostática benigna del cáncer de próstata.

Los pacientes que se encuentran en estadios avanzados de cáncer de próstata pueden presentar los siguientes síntomas:

  • Caquexia.
  • Linfedema de las extremidades inferiores o trombosis venosa profunda.
  • Adenopatías.
  • Vejiga sobredistendida debido a la obstrucción del flujo de la orina secundaria al crecimiento prostático o a la presencia de metástasis.

En cuanto al cáncer de riñón, se sabe que el carcinoma de células renales es el tipo más común de cáncer de riñón en los adultos. Representa aproximadamente el 3 % de las neoplasias de adultos y el 90 al 95 % de las neoplasias que surgen en el riñón.

El carcinoma de células renales puede permanecer clínicamente oculto durante la mayor parte de su evolución. Únicamente el 10 % de los pacientes presentan la tríada clásica de síntomas (dolor en flanco, hematuria y masa de flanco). Otros de los síntomas del carcinoma de células renales incluyen los siguientes:

  • Pérdida de peso,
  • Fiebre.
  • Hipertensión arterial.
  • Hipercalemia.
  • Sudores nocturnos.
  • Malestar.
  • Varicocele, generalmente del lado izquierdo, debido a la obstrucción de la vena testicular.

El cáncer de vejiga es un cáncer urológico más común que tiene la mayor tasa de recurrencia de cualquier tumor maligno. En América, Europa y Asia, el tipo más común es el carcinoma de células transicionales. Otros tipos incluyen carcinoma de células escamosas y adenocarcinomas.

Las manifestaciones clínicas del cáncer de vejiga son las siguientes:

  • Hematuria macroscópica indolora en aproximadamente 80 a 90 % de los pacientes.
  • Síntomas irritativos de vejiga, tales como disuria, urgencia urinaria, aumento de la frecuencia urinaria.
  • Dolor pélvico u óseo, edema de las extremidades inferiores o dolor de flanco (pacientes con enfermedad avanzada).
  • Masa palpable en la exploración física.

Andrología

La andrología es la rama de la medicina que se encarga del estudio, exploración e investigación del funcionamiento normal y del funcionamiento anormal de las funciones reproductivas del hombre.

Los principales problemas de los que se encarga la andrología son la infertilidad masculina, disfunciones sexuales, diagnóstico y tratamiento de los hombres que ocurren en el hombre y enfermedades relacionadas con los genitales masculinos.

La disfunción eréctil es la incapacidad del hombre para tener o mantener una erección durante el tiempo necesario para poder tener relaciones sexuales de manera satisfactoria, la disfunción eréctil también es conocida como impotencia.

La infertilidad se define como el fracaso para lograr la concepción humana (sin importar la causa) después de un año de haber estado manteniendo relaciones sexuales sin algún método anticonceptivo y aproximadamente afecta entre el 10 y 15 % de las parejas en etapa reproductiva.

La infertilidad masculina, así como la femenina, tiene diversos factores (o causas) que afectan en diferentes niveles la capacidad reproductiva de los pacientes.

Dentro de los factores que ocasionan la infertilidad masculina en los hombres se tienen los siguientes:

  • Factores pretesticulares: Enfermedades congénitas (de nacimiento) o adquiridas del hipotálamo, la glándula hipófisis (pituitaria) o de los órganos que se encuentra alrededor del eje hipotálamo-hipófisis.
  • Factores testiculares: Enfermedades genéticas y en algunos casos enfermedades que no se relacionan con los genes.
  • Factores postesticulares: Malformaciones congénitas o adquiridas que interrumpen el transporte normal de los espermatozoides a través del sistema ductal.

¿Con qué otras áreas de la medicina se relaciona la urología?

Existen muchas áreas de la medicina que guardan relación estrecha con la urología, una de ellas es la nefrología, debido a que la nefrología es la rama de la medicina que se encarga del estudio de los riñones, tanto de su anatomía como su fisiología y la repercusión que tienen en todo el cuerpo cuando llegan a fallar, por lo que los pacientes que cursan con insuficiencia renal (aguda o crónica) deben de llevar un manejo integral tanto con un médico urólogo como con un médico nefrólogo.

5/30/2018