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¿Qué son las piedras en el riñón?

Cuando hablamos de presencia de piedras en los riñones, nos referimos a la enfermedad conocida como litiasis renal o nefrolitiasis, la cual se caracteriza por la presencia de cálculos (piedras) en los riñones, sin embargo, en la mayoría de las ocasiones las piedras en el riñón se relacionan con la presencia de piedras en los uréteres.

La mayoría de las piedras en el riñón contienen calcio. El dolor que es ocasionado por la presencia de piedras en el riñón es de tipo cólico (cólico renal) y es causado por la dilatación, estiramiento y espasmo, debido a la obstrucción ureteral aguda.

¿Cuáles son los signos y síntomas de un paciente con piedras en el riñón?

La presentación clásica para un paciente con piedras en el riñón es la aparición del cólico renal agudo de manera súbita e intenso, que se origina en el flanco (región abdominal) y se desplaza hacia abajo y hacia adelante, se sabe que en el 50 % de los casos de pacientes con piedras en el riñón hay presencia de náuseas y vómitos.

Los pacientes con cálculos urinarios pueden referir dolor, infección urinaria o hematuria (presencia de sangre en la orina). Los pacientes con cálculos pequeños no obstructivos pueden experimentar síntomas moderados y fácilmente controlados, e incluso pueden no presentar ningún síntoma.

La ubicación y las características del dolor que se presenta en los pacientes con piedras en los riñones se da de la siguiente manera:

  • Piedras que obstruyen la unión ureteropélvica: Dolor de flanco profundo leve a severo, sin presencia de irradiación hacia la ingle, síntomas irritantes de micción (aumento de la frecuencia urinaria, disuria, entre otros); dolor suprapúbico, urgencia urinaria, síntomas intestinales.
  • Piedras dentro del uréter. Dolor tipo cólico abrupto, severo en el flanco y abdomen inferior ipsilateral (del lado donde está la piedra); irradiación a los testículos o al área vulvar; náuseas intensas que pueden (o no) progresar al vómito.
  • Cálculos ureterales superiores: El dolor tipo cólico se irradia hacia las zonas lumbares (espalda baja) o de los flancos.
  • Cálculos mesorreterales: El dolor tipo cólico se irradia en dirección anterior y caudal.
  • Cálculos ureterales distales: El dolor tipo cólico irradia hacia la ingle o testículo (hombres) o labios mayores (mujeres).
  • Piedras pasadas a la vejiga: La mayoría de las veces no ocasionan ningún síntoma; sin embargo, en ocasiones muy poco comunes pueden llegar a ocasionar retención urinaria posicional.

Las náuseas y los vómitos ocurren en al menos 50 % de los pacientes con cólico renal agudo. La náusea es causada por la vía de inervación común de la pelvis renal, el estómago y los intestinos a través del eje celíaco y las aferentes del nervio vago. Esto a menudo se ve agravado por los efectos de los analgésicos narcóticos, que a menudo inducen náuseas y vómitos a través de un efecto directo sobre la motilidad gastrointestinal y un efecto indirecto sobre la zona de activación del quimiorreceptor en el bulbo raquídeo. Los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE) a menudo pueden causar irritación gástrica y malestar gastrointestinal.

La presencia de piedras en el riñón o en los uréteres no es una garantía que el paciente no tenga algún otro problema médico subyacente no relacionado que cause los síntomas gastrointestinales.

En algunos casos, los pacientes que tienen piedras en el riñón pueden pasar una piedra antes de que se haya completado el procedimiento definitivo de obtención de imágenes. En estos casos, la inflamación residual y el edema aún pueden causar alguna obstrucción y dolor transitorio o decreciente incluso sin que se identifique positivamente ninguna piedra.

Cuando se realiza la exploración física en un paciente que tiene piedras en el riñón normalmente se nota la presencia del cólico renal agudo porque el paciente llega refiriéndolo al consultorio, al momento de explorar el abdomen, los ruidos intestinales pueden encontrarse disminuidos, lo que es hasta cierto punto común en pacientes con dolor severo y agudo. Los signos peritoneales generalmente están ausentes, lo que es una consideración importante para distinguir el cólico renal de otras fuentes de dolor de flanco o abdominal. En el caso de los hombres, los testículos pueden ocasionar dolor, sin embargo, no deben de presentar demasiada sensibilidad y deben parecer normales.

A diferencia de los pacientes que presentan abdomen agudo, que generalmente tratan de permanecer completamente quietos, los pacientes que presentan cólico renal tienden a moverse de manera constante, buscando una posición que disminuya el dolor ocasionado por los cálculos. El paciente clásico con cólico renal se retuerce de dolor, en contraste con un paciente con irritación peritoneal, que permanece inmóvil para evitar la incomodidad.

Los hallazgo en la exploración física deben correlacionarse con los informes de dolor, por lo que se pueden detectar factores de complicación (extravasación urinaria, formación de abscesos). Más allá de esto, la ubicación específica de la sensibilidad no siempre se correlaciona con la ubicación exacta de la piedra, aunque el cálculo suele encontrarse en el área general de incomodidad máxima.

Aproximadamente el 85 % de los pacientes con cólico renal muestran hematuria (al menos microscópica), lo que significa que el otro 15 % pueden cursar sin presencia de sangre en la orina. La ausencia de sangre en la orina no excluye el diagnóstico de cólico renal agudo. La taquicardia (aumento de la frecuencia cardíaca por arriba de 100 latidos por minuto) y el incremento de la tensión arterial son frecuentes en estos pacientes, incluso en pacientes que no cuentan con antecedentes personales de problemas cardíacos o de presión arterial anormal.

La fiebre no es parte de la presentación de la nefrolitiasis no complicada. La presencia de piuria (pus en la orina), fiebre, leucocitosis o bacteriuria sugiere la posibilidad de una infección urinaria y la posibilidad de una unidad renal obstruida o pionefrosis infectada. Los pacientes que presentan estas características se encuentran en condiciones de alta mortalidad, por lo que ellos deben de tratarse como una emergencia quirúrgica, que en caso de no ser intervenidos con prontitud, pueden tener un desenlace fatal.

¿Cómo se diagnostican las piedras en el riñón?

El diagnóstico de nefrolitiasis normalmente se realiza basándose únicamente en los síntomas clínicos que el paciente presenta, sin embargo, se pueden realizar estudios para corroborar el diagnóstico.

El examen de pacientes con nefrolitiasis incluye los siguientes hallazgos:

  • Extrema sensibilidad en el ángulo costovertebral; el dolor puede moverse al cuadrante superior o inferior del abdomen cuando las piedras en el riñón se desplazan.
  • Evaluación abdominal generalmente sin complicaciones, aunque es posible que se presente disminución de los sonidos intestinales; generalmente hay ausencia de signos peritoneales; los testículos se encuentran con sensibilidad aumentada, pudiendo ser dolorosos, pero de aspecto normal.
  • Movimientos para realizar cambios de posición de manera constante.
  • Aumento de la frecuencia cardíaca por arriba de 100 latidos por minuto.
  • Aumento de la presión arterial.
  • Presencia de sangre en la orina (pudiendo ser microscópica).

Las pruebas de laboratorio que son recomendadas por la asociación europea de urología son las siguientes:

  • Examen de sedimento urinario / tira reactiva: Se realiza para demostrar la presencia de células sanguíneas, con una prueba de bacteriuria (presencia de nitritos) y cultivo de orina en caso de una reacción positiva.
  • Nivel de creatinina sérica: Se realiza para medir la función renal.
  • Biometría hemática completa.
  • Evaluación de electrolitos en suero, en especial en pacientes que presentan vómitos.
  • Nivel de pH en suero y en orina: Se realiza para proporcionar información sobre la función renal del paciente y el tipo de piedra (oxalato de calcio, ácido úrico, cistina, entre otros).
  • Análisis de orina microscópico.
  • Perfil de orina de 24 horas.

Los estudios de imagen que son útiles en los pacientes con piedras en el riñón son los siguientes:

  • Tomografía computarizada abdominopélvica sin contraste, debido a que es la modalidad de elección para la evaluación de la enfermedad del tracto urinario, especialmente en el cólico renal agudo.
  • Ecografía renal para determinar la presencia de piedras en los riñones y la presencia de hidronefrosis o dilatación ureteral.
  • Radiografía abdominal para evaluar la carga total de cálculos, así como el tamaño, la composición y la ubicación de los cálculos urinarios.

¿Cuál es el tratamiento para las piedras en el riñón?

El tratamiento que se utiliza en los pacientes con piedras en el riñón es de varios tipos, en primera instancia es necesario tratar los síntomas del paciente y eliminarlos, por lo que se utilizan diversos medicamentos, tales como analgésicos, antieméticos, entre otros. En los casos en lo que el paciente amerite una cirugía para retirar las piedras, se le explicarán al paciente las opciones que tiene. Existen múltiples cirugías para eliminar los cálculos renales, sin embargo, la aplicación de cada una de éstas depende de las características de los cálculos y del paciente.

Si tu o alguno de tus familiares presenta o ha presentado síntomas relacionados con piedras en el riñón, no dudes en consultar con un médico urólogo para tener un diagnóstico de certeza e iniciar un tratamiento adecuado.

En Urología Mérida contamos con médico urólogo altamente capacitado para diagnosticar y tratar la presencia de piedras en el riñón, por lo que si presentas este problema, no dudes en contactarnos.

piedras en los riñones
Las piedras en los riñones son cálculos en su mayoría formados por calcio.

síntomas de los riñonesíLa presencia de las piedras en el riñó puede presentarse como un dolor renal que va subiendo de intensidad hasta ser muy agudo.

tomografía para detectar piedras en los riñones
Es necesario realizar tomografías para localizar la ubicación de las piedras en el riñón.

7/2/2018