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Tratamiento de la hipertrofia prostática

Debido a que los pacientes pueden permanecer asintomáticos, el tratamiento de la hipertrofia prostática se inicia cuando los pacientes comienzan a presentar síntomas del tracto urinario inferior, viéndose de este modo afectada la calidad de vida.

Las medidas de tratamiento de la hipertrofia prostática son varias y se emplearán dependiendo de las características del paciente, así como de los síntomas específicos que presente. Las opciones terapéuticas que se presentan son las siguientes:

  • Cambios en el estilo de vida (dieta y ejercicio).
  • Tratamiento con medicamentos.
  • Intervenciones quirúrgicas (en caso de ser indicado).

La hipertrofia prostática o hiperplasia prostática benigna, es una enfermedad hasta cierto punto común que se presenta en los hombres, la cual tiene mayores probabilidades de presentarse conforme la edad de los pacientes va aumentando. La característica de la hipertrofia prostática es el crecimiento (no canceroso) de la próstata en los hombres mayores de 40 años.

Se ha observado que conforme la edad avanza, es más probable padecer hipertrofia prostática, por lo que en la actualidad a nivel mundial 20 % de los pacientes mayores de 40 años sufren de hipertrofia prostática, 60 % de los pacientes mayores de 60 años y 90 % de los pacientes entre 70 y 80 años la sufren.

A pesar de que casi todos los hombres desarrollan evidencia histológica o microscópica de hipertrofia prostática después de los 80 años de vida, no es necesario recibir algún tipo de tratamiento a menos que haya manifestación de uno o más síntomas tales como:

  • Frecuencia urinaria.
  • Urgencia urinaria.
  • Nicturia.
  • Disuria inicial.
  • Vaciamiento vesical incompleto.
  • Esfuerzo urinario.
  • Goteo urinario.

Tratamiento de la hipertrofia prostática

Aquellos pacientes que presenten una próstata con un volumen mayor de 30 mililitros, flujo urinario débil y antígeno prostático específico mayor o igual a 1.4 ng/ml, ya sea que exista presencia (o no) de uno o más síntomas urinarios o de otra índole, deberán recibir tratamiento para la hipertrofia prostática.

Los objetivos del tratamiento de la hipertrofia prostática son aliviar o disminuir los síntomas del tracto urinario inferior, disminuir la velocidad con la que progresa la clínica de la hipertrofia prostática y mejorar la calidad de vida del paciente.

La vigilancia activa se recomienda para aquellos pacientes que comienzan a presentar síntomas leves relacionados con la hipertrofia prostática y que aún conservan una adecuada calidad de vida. Tanto el médico como el paciente deben analizar las posibles opciones de tratamiento, así como los riesgos y beneficios que puedan llegar a tener para así tomar la mejor decisión para el paciente.

Cuando los pacientes empiezan a presentar síntomas del tracto urinario inferior que afectan su calidad de vida inicialmente se deben de recomendar modificaciones en el estilo de vida:

  • Restricción nocturna de líquidos.
  • Horario para orinar.
  • Actividad física regular.
  • Evitar la cafeína, el alcohol, así como los alimentos muy condimentados o irritantes.

En caso de que los cambios en el estilo de vida no lleven a una mejoría satisfactoria, ya se considerará tratamiento con medicamentos o incluso con cirugía.

Los medicamentos que se recomiendan son los siguientes:

  • Alfa-bloqueadores: Se utilizan en los pacientes que presentan síntomas moderados a severos, sin importar si existe crecimiento importante de la próstata. Actúan bloqueando los receptores alfa-adrenérgicos en el músculo liso de la próstata, la uretra prostática y el cuello de la vejiga, lo que produce disminución del tono muscular y de la obstrucción. Los efectos secundarios que pueden llegar a ocasionar son disfunción eréctil, eyaculación anormal, mareo, dolor de cabeza, hipotensión ortostática, polidipsia.
  • Inhibidores de la 5-alfa-reductasa (5ARIs): Se utilizan en los pacientes que presentan síntomas moderados a severos y que existe crecimiento importante de la próstata. Actúan disminuyendo los niveles de dihidrotestosterona y antígeno prostático específico en sangre. Algunos de los efectos secundarios que pueden llegar a ocasionar son pérdida de la líbido, eyaculación anormal, disfunción eréctil, aumento de tamaño y dolor de las glándulas mamarias en hombres.
  • Inhibidores de la fosfodiesterasa 5 (PDE5): Se utiliza para tratar los síntomas del tracto urinario inferior. Algunos de sus efectos secundarios son dolor de espalda, dispepsia, dolor de cabeza, dolor muscular, náuseas y faringitis.

El tratamiento quirúrgico está indicado para aquellos pacientes que presenten síntomas del tracto urinario inferior de moderados a severos, así como retención urinaria aguda o alguna otra complicación de la hipertrofia prostática. El tratamiento quirúrgico de la hipertrofia prostática se utiliza cuando tanto los cambios en el estilo de vida como los medicamentos no mejoran las condiciones del paciente.

La resección transuretral de la próstata es la cirugía más común que se utiliza como tratamiento quirúrgico y consiste en hacer un camino de mayor tamaño a través del centro de la próstata que permite un mejor flujo de la orina. Para los pacientes que presentan hipertrofia prostática muy marcada (próstatas con un volumen mayor a 80 ml), divertículos vesicales o cálculos en la vejiga y que no son candidatos para realizar una resección transuretral de próstata, se recomienda realizar prostatectomía abierta.

Si tu o alguno de tus familiares presenta síntomas de hipertrofia prostática, no dudes en acudir a Urología Mérida, debido a que contamos con médico urólogo altamente capacitado para tratar este tipo de problemas.

5/30/2018