icono telefono
999 196 0975
icono chat
999 142 52 32
icono mail
urologiamerida@gmail.com
icono skype
Urologia Merida
English Spoken

Tratamiento para la infección de vías urinarias

Existen muchos tipos de tratamiento para la infección en las vías urinarias, lo cual dependerá de diversos factores tales como:

  • Sexo del paciente (hombre o mujer)
  • Región anatómica afectada (infección de vías urinarias superiores o infección de vías urinarias inferiores)
  • Agente causal de la infección (la bacteria o cualquier otro microorganismo que esté causando la infección).
  • Enfermedades crónicas o anteriores que los pacientes puedan presentar.
  • Estado general de salud (si existe o no insuficiencia en algún órgano, en especial de los riñones y/o del hígado).

Los puntos comentados que son necesarios a tomar en cuenta para iniciar el tratamiento para la infección en las vías urinarias tienen la finalidad de ofrecer un tratamiento adecuado para cada paciente, valorando los factores que intervienen en la causa de la enfermedad y el estado de salud general del paciente.

Tratamiento para la infección de vías urinarias en hombres

Como regla general, la mayoría de las infecciones de las vías urinarias (si no es que todas) en los hombres, pueden ser consideradas complicadas, por lo tanto, debemos de tener en cuenta la posibilidad de que la infección haya ascendido hasta los riñones, teniendo de este modo una infección de vías urinarias altas. En estos casos, es ideal realizar un cultivo de orina, para así identificar la bacteria que está ocasionando la infección y utilizar el antibiótico al que sea susceptible.

En pacientes de edad avanzada la pielonefritis (infección de los riñones) tiene una tasa de mortalidad del 3 %. En estos pacientes es ideal adoptar un enfoque de tratamiento conservador.

La decisión de tratar a pacientes jóvenes, que son sexualmente activos, contra las infecciones de las vías urinarias frente a la uretritis relacionada por enfermedades de transmisión sexual se basa principalmente en motivos epidemiológicos (nueva pareja sexual reciente, parejas sexuales múltiples, entre otros).

Acudir a consultar con un médico urólogo es esencial en el tratamiento para la infección en las vías urinarias en los pacientes adultos que cumplen alguno de los siguientes puntos:

  • Sospecha de alguna anormalidad anatómica subyacente.
  • Escroto agudo.
  • Todas las formas de prostatitis.

Los pacientes que se encuentran aparentemente bien, cuentan con signos vitales estables, son capaces de mantenerse hidratados por la vía oral, cumplir con la terapia administrada por vía oral y no tienen alguna enfermedad agregada significativa, pueden tratarse de manera ambulatoria con un adecuado seguimiento a las 48 - 72 horas.

Los pacientes que aparentemente se encuentran en toxemia, uropatía obstructiva, cálculas, intolerancia a la vía oral (tanto tratamiento como hidratación), enfermedades agregadas de importancia, o que simplemente no pueden ser cuidados en casa, se les aconseja ser hospitalizados para un mejor manejo de la enfermedad. Ejemplos de este tipo de pacientes, son aquellos pacientes de la tercera edad, que padecen diabetes y se encuentran descontrolados, pacientes inmunocomprometidos o que muestran signos importantes de deshidratación, hiperpirexia (fiebre muy alta que puede llevar a un colapso, convulsiones, coma e incluso la muerte si no es tratada de manera oportuna y adecuada) o rigidez.

El tratamiento para la infección en las vías urinarias inicial en el paciente hospitalizado consiste en administrar terapia antimicrobiana vía intravenosa con una cefalosporina de tercera generación (ceftriaxona), una fluoroquinolona (ciprofloxacina) o un aminoglucósido. De igual modo es importante la administración de antipiréticos y analgésicos, así como los líquidos intravenosos adecuados (previo cálculo de líquidos para cada paciente) para restaurar el volumen circulatorio y promover un adecuado flujo urinario.

La duración del tratamiento con antimicrobianos para la infección en las vías urinarias en los pacientes hospitalizados deberá tener una duración de 10 a 14 días. Los esquemas antimicrobianos para pacientes ambulatorios incluyen una fluoroquinolona (ciprofloxacina), trimetoprim - sulfametoxazol (TMP-SMZ), minociclina o nitrofurantoína (en caso de que el paciente tenga una tasa de filtrado glomerular menor de 50 ya sea por insuficiencia renal o alguna otra razón, no deberá de administrarse). El síntoma de la disuria deberá ser tratado con fenazopiridina.

Las consideraciones dietéticas también son importantes, debido a que es necesario mantener al paciente bien hidratado, de manera especial si tenía alguna obstrucción (alguna piedra) en alguna parte de las vías urinarias y fue retirada de manera reciente.

Se recomienda beber jugo de arándanos, debido a que ofrece un pequeño beneficio al inhibir la capacidad de adherencia que presentan algunas bacterias (E. coli) en las vías urinarias.

Los pacientes que cursan con prostatitis deben de recibir de primera instancia tratamiento médico, en caso de que no exista mejoría o resolución del problema, se deberá considerar tratamiento quirúrgico.

Es necesario que los medicamentos administrados para la prostatitis puedan penetrar de manera adecuada en la próstata. Los antimicrobianos que cumplen este requisito son las fluoroquinolonas (ciprofloxacina), doxiciclina, minociclina, trimetropim - sulfametoxazol, rifampicina y eritromicina. De este grupo, las fluoroquinolonas son las que han demostrado mayor eficacia en el tratamiento de la prostatitis, por poseer cualidades que permiten al antimicrobiano penetrar en la próstata de manera más fácil.

Además del tratamiento antimicrobiano, también es necesario utilizar tratamiento sintomático, los medicamentos más recomendados son los antiinflamatorios no esteroideos, así como los antidepresivos tricíclicos.

Para los pacientes menores de 35 años que cursan con epididimitis, el tratamiento antimicrobiano debe de estar enfocado a erradicar la clamidia y el gonococo, por lo que el manejo con cefalosporinas de tercera generación (cefalosporina) vía intramuscular, seguido de doxiciclina vía oral (7 a 10 días) es efectivo.

En los pacientes de la tercera edad, que cursan con epididimitis, el tratamiento debe de estar enfocado a erradicar a las bacterias gram negativas entéricas, por lo que se puede utilizar trimetoprim - sulfametoxazol o una fluoroquinolona por 30 días, para así evitar una infección prostática concomitante.

Cuando los pacientes presentan factores de riesgos para urosepsis (fiebre o retención urinaria), el paciente debe ser hospitalizado e iniciar tratamiento antimicrobiano por vía intravenosa.

Para los pacientes que presentan orquitis viral, la terapia de apoyo con soporte escrotal, compresas frías en la región escrotal y reposo en cama, es todo lo que se necesita.

Para los pacientes que presentan cistitis no complicada (infección de la vejiga), el trimetoprim - sulfametoxazol es un buen antimicrobiano y en los casos en donde el agente bacteriano sea resistente a este medicamento, se puede utilizar una fluoroquinolona (ciprofloxacina) . La duración del tratamiento va de 7 a 10 días.

Para los pacientes que presenta uretritis, el tratamiento de elección es con cefalosporinas de tercera generación (ceftriaxona) vía intramuscular en una sola dosis. El tratamiento para la uretritis gonocócica también debe incluir doxiciclina por 7 días. Las parejas sexuales deberían ser tratadas y la orientación al paciente con respecto a prácticas sexuales seguras es primordial.

Tratamiento para la infección de vías urinarias en mujeres

Las infecciones de vías urinarias (altas y bajas) son más comunes en las mujeres, debido a que anatómicamente hablando poseen una uretra más corta que la del hombre, por lo que no solo es común que la incidencia sea mayor, sino que los casos de infecciones también son más comunes, sobre todo durante el embarazo, por lo que es cuando se debe tener más cuidado una mejor higiene.

Un tratamiento para la infección en las vías urinarias adecuado tiene una tasa significativamente alta de curación de la infección y de la desaparición de los síntomas, así como una mejor prevención de los casos de infecciones.

La primera línea en el tratamiento para la infección de vías urinarias no complicada (cistitis aguda no complicada) en mujeres que no se encuentran embarazadas es el trimetoprim - sulfametoxazol o la fosfomicina. Los betalactámicos pueden ser utilizados cuando no se pueden utilizar otros antimicrobianos recomendados. La fosfomicina y la nitrofurantoína deben ser evitadas en pacientes con posible pielonefritis temprana. Las fluoroquinolonas (ciprofloxacina) generalmente se reservan para las infecciones complicadas.

La mayoría de las pacientes que cursa con alguna infección de las vías urinarias pueden ser tratadas de manera ambulatoria. Las excepciones incluyen pacientes que se encuentren con algún grado de inmunocompromiso o pacientes de la tercera edad que cursan con alguna infección de las vías urinarias que se refleja como un síndrome de sepsis con insuficiencia circulatoria. Las pacientes que presenten hipotensión, taquicardia y reposición capilar retrasada requieren reanimación con líquidos por vía intravenosa.

La hospitalización está indicada para las pacientes que cursan con infecciones de las vías urinarias complicadas. Los factores complicados incluyen lo siguiente:

  • Anomalías estructurales.
  • Enfermedades metabólicas (diabetes mellitus, entre otras).
  • Deterioro del sistema inmunológico (VIH, SIDA, quimioterapia actual, cáncer activo subyacente, terapia con esteroides, entre otros).

La cistitis no complicada se presenta en las pacientes que vías urinarias sin anomalías ni obstrucciones de algún tipo, ni antecedentes de intervenciones quirúrgicas en la región urogenital y cuyos síntomas se encuentran exclusivamente a las vías urinarias inferiores. Es más común en mujeres que tienen una vida sexual activa. Normalmente se manifiesta con disuria, urgencia urinaria y dolor suprapúbico.

Los medicamentos recomendados para el tratamiento de la cistitis no complicada en pacientes no embarazadas incluyen antimicrobianos tales como trimetoprim - sulfametoxazol, nitrofurantoína, fosfomicina, fluoroquinolonas (ciprofloxacina, ofloxacina, levofloxacina, amoxicilina con ácido clavulánico, cefuroxima.

A diferencia de la cistitis no complicada, la cistitis complicada se encuentra asociada a varias condiciones que pueden ocasionar que el tratamiento antimicrobiano fracase. Algunas de las condiciones mencionadas son la diabetes mellitus no controlada, insuficiencia renal, anormalidades funcionales o anatómicas, tener síntomas durante 7 días o más sin haber recibido tratamiento, trasplante renal e inmunosupresión.

El tratamiento para la cistitis complicada puede ser administrado de dos maneras:

  • Vía oral: Para las pacientes que toleran la vía oral. Ciprofloxacina, levofloxacina.
  • Vía parenteral: Para las pacientes que no toleran la vía oral. Ciprofloxacina, levofloxacina, ampicilina, imipenem, meropenem.

La duración del tratamiento varía desde 7 días hasta 14 días, lo cual se decide dependiendo de la evolución del paciente.

En cuanto a las infecciones de las vías urinarias en las mujeres embarazadas, hay que ser muy cuidadoso al momento de administrar algún medicamento, debido a que algunos medicamentos pueden ocasionar malformaciones congénitas en el producto.

Dentro de los cuidados que las pacientes embarazadas deben de llevar a cabo para prevenir las infecciones de las vías urinarias se encuentran los siguientes:

  • Evitar duchas vaginales.
  • Limpiar de adelante hacia atrás después de orinar o defecar.
  • Lavarse las manos antes y después de utilizar el baño.
  • Usar paños para limpiar la región del perineo.
  • Utilizar jabón líquido para evitar la colonización de las bacterias en el jabón de barra.
  • Al momento de bañarse, limpiar primero el meato uretral.

En cuanto al tratamiento antimicrobiano tanto para la cistitis como para la bacteriuria asintomática, se pueden utilizar la cefalexina, la ampicilina y la nitrofurantoína.

En caso de que tu o alguno de tus familiares presente una infección de las vías urinarias, no dudes en consultar de manera inmediata con un médico urólogo para poder establecer un adecuado esquema de tratamiento y evitar complicaciones.

En Urología Mérida contamos con médico urólogo especializado en este tipo de padecimientos.

5/30/2018